Historia de la Iglesia

La historia de la Iglesia es la historia de la promesa de Cristo cumplida día tras día: «las puertas del abismo no prevalecerán contra ella» (Mt 16,18). Persecuciones, herejías, cismas y revoluciones no han podido destruir la Iglesia que Él edificó sobre Pedro. Este es un recorrido breve por sus veinte siglos.

Siglos I-III: la Iglesia de los mártires

Pentecostés y los Apóstoles. La Iglesia nace en Jerusalén el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo desciende sobre los Apóstoles reunidos con la Virgen María. San Pedro predica y se bautizan unas tres mil personas.

Ellos perseveraban en la doctrina de los apóstoles y en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones.

Hechos 2,42

Los Apóstoles llevan el Evangelio por todo el Imperio. San Pablo funda comunidades en Asia Menor y Grecia. San Pedro y San Pablo mueren mártires en Roma bajo Nerón, hacia los años 64-67, y desde entonces los obispos de Roma son los sucesores de Pedro.

Las persecuciones. Durante casi tres siglos ser cristiano es un delito. Las grandes persecuciones fueron las de Nerón (64), Decio (250), Valeriano (257-258) y Diocleciano (303-311), la más cruel de todas. «Sangre de mártires, semilla de cristianos», escribió Tertuliano.

Los Padres apostólicos y apologistas. San Ignacio de Antioquía, devorado por las fieras en Roma hacia el año 107, es el primero en llamar a la Iglesia «católica». San Justino defiende la fe ante el emperador y describe la Misa del domingo. San Ireneo de Lyon (hacia 180) enseña que la verdadera doctrina se reconoce por la sucesión de los obispos desde los Apóstoles, y especialmente por la Iglesia de Roma.

Siglos IV-V: los Padres y los grandes concilios

La paz de Constantino. En el año 313 el Edicto de Milán concede la libertad a los cristianos. En el 380 Teodosio declara la fe católica religión del Imperio.

La lucha contra las herejías. Libre de la persecución, la Iglesia se enfrenta a los errores sobre la Trinidad y sobre Cristo. Los concilios de Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431) y Calcedonia (451) fijan para siempre la fe en el Credo. San Atanasio sufre cinco destierros por defender la divinidad de Cristo frente a los arrianos, en un tiempo en que, según San Jerónimo, «el orbe entero gimió y se asombró de verse arriano».

Los grandes Padres de la Iglesia.

  • En Oriente: San Atanasio, San Basilio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo.
  • En Occidente: San Ambrosio, San Jerónimo, traductor de la Biblia al latín (la Vulgata), San Agustín, el doctor de la gracia, y el papa San Gregorio Magno.

El fin del Imperio de Occidente. El papa San León Magno detiene a Atila ante Roma (452) y define la fe en Calcedonia. En el 476 cae el Imperio Romano de Occidente; la Iglesia queda como la gran fuerza que conserva la fe y la cultura.

Siglos VI-XV: la Cristiandad

Los monjes. San Benito de Nursia (hacia 480-547) escribe su Regla: ora et labora. Los monasterios conservan los libros antiguos, cultivan la tierra y evangelizan Europa.

La conversión de los pueblos. San Gregorio Magno envía a San Agustín de Canterbury a Inglaterra (597). San Patricio evangeliza Irlanda, San Bonifacio Germania, y los santos Cirilo y Metodio a los eslavos. Los francos se bautizan con Clodoveo (hacia 496) y los visigodos de España se convierten en el III Concilio de Toledo (589). Carlomagno es coronado emperador por el papa León III en la Navidad del año 800.

Reforma y libertad de la Iglesia. La abadía de Cluny (910) y el papa San Gregorio VII (1073-1085) luchan por la libertad de la Iglesia frente a los príncipes que nombraban obispos.

El Cisma de Oriente. En 1054 el patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario, rompe con Roma. Los intentos de unión de Lyon (1274) y Florencia (1439) no duraron.

Las Cruzadas. En 1095 el beato Urbano II llama en Clermont a socorrer a los cristianos de Oriente y liberar los Santos Lugares.

Las órdenes y las universidades. San Bernardo y el Císter, San Francisco de Asís y San Domingo de Guzmán renuevan la vida cristiana. En las universidades nacidas a la sombra de la Iglesia (París, Bolonia, Oxford, Salamanca) brilla la Escolástica: Santo Tomás de Aquino (†1274) escribe la Suma Teológica. El IV Concilio de Letrán (1215) es el gran concilio de la Cristiandad medieval.

Pruebas del final de la Edad Media. Los papas residen en Aviñón (1309-1377) hasta que Santa Catalina de Siena convence a Gregorio XI de volver a Roma. Sigue el Cisma de Occidente (1378-1417), con dos y hasta tres pretendientes al papado, resuelto en el Concilio de Constanza.

Siglo XVI: Reforma protestante y Contrarreforma

La ruptura. En 1517 Martín Lutero publica sus 95 tesis. Pronto niega la autoridad del Papa, la Misa como sacrificio, cinco de los siete sacramentos y la Tradición. Le siguen Zuinglio y Calvino. En Inglaterra, Enrique VIII se proclama cabeza de la Iglesia (1534); Santo Tomás Moro y San Juan Fisher mueren mártires por no aceptarlo.

La verdadera reforma católica. El Concilio de Trento (1545-1563) responde con claridad a cada error y renueva la vida de la Iglesia. Surgen grandes santos:

  • San Ignacio de Loyola funda la Compañía de Jesús (1540).
  • Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz reforman el Carmelo.
  • San Carlos Borromeo aplica Trento en Milán.
  • San Pío V publica el Catecismo Romano (1566) y el Misal Romano (1570). Bajo su pontificado se gana la batalla de Lepanto (1571), atribuida al rezo del Rosario.

El Nuevo Mundo. Mientras Europa se divide, millones de almas entran en la Iglesia en América y Asia. En 1531 la Virgen de Guadalupe se aparece a San Juan Diego en México. San Francisco Javier evangeliza la India y el Japón.

Siglos XVII-XIX: la Iglesia ante la Revolución

Errores nuevos. El jansenismo, condenado por Inocencio X (1653), y luego la Ilustración atacan la fe desde dentro y desde fuera.

La Revolución francesa (1789). Persigue a la Iglesia, impone la Constitución civil del clero y lleva al cadalso a sacerdotes y religiosos, como las dieciséis carmelitas de Compiègne (1794). Napoleón mantiene preso al papa Pío VII.

El beato Pío IX (1846-1878). Su pontificado, el más largo después del de San Pedro, define la Inmaculada Concepción (1854), publica el Syllabus de errores modernos (1864) y convoca el Concilio Vaticano I (1869-1870), que define la infalibilidad del Papa. En 1870 pierde los Estados Pontificios.

León XIII (1878-1903). Restaura el estudio de Santo Tomás (Aeterni Patris, 1879) y expone la doctrina social de la Iglesia (Rerum novarum, 1891).

Siglos XX-XXI: la Iglesia en el mundo contemporáneo

San Pío X (1903-1914) condena el modernismo, «síntesis de todas las herejías» (Pascendi, 1907), e impone el juramento antimodernista (1910). Promueve la comunión frecuente y la de los niños.

Las grandes persecuciones. El siglo XX es el siglo con más mártires de la historia: los cristeros de México (1926-1929), la persecución religiosa en España (1936-1939), los campos nazis y el comunismo en Rusia, Europa del Este, China y otros países. En 1929 los Pactos de Letrán crean el Estado de la Ciudad del Vaticano.

Pío XII (1939-1958) define el dogma de la Asunción de la Virgen (1950).

El Concilio Vaticano II (1962-1965), convocado por San Juan XXIII y clausurado por San Pablo VI, se presenta como concilio pastoral. En 1969 se promulga un nuevo misal.

De San Juan Pablo II a nuestros días. San Juan Pablo II (1978-2005) publica el Catecismo de la Iglesia Católica (1992). Benedicto XVI reconoce que la Misa tradicional nunca fue abrogada (Summorum Pontificum, 2007) y renuncia en 2013. Le suceden Francisco (2013-2025) y el papa León XIV, elegido el 8 de mayo de 2025.

Y mirad que Yo con vosotros estoy todos los días, hasta la consumación del siglo.

San Mateo 28,20

Las citas bíblicas siguen la traducción de Mons. Johannes Straubinger.